Llega la entrega n.º 21 de esta genial e hilarante serie de fantasía.
La isla perdida de Leshp ha emergido inopinadamente de entre las aguas. Aparte de ser un reto arqueológico, este nuevo territorio ocupa una posición estrategica inmejorable en caso de guerra. Y por la curiosa lógica que suele prevalecer en estos casos, todos toman rápido las armas para reclamar su posesión. Ankh-Morpork, la mayor ciudad-estado del Mundodisco, y Klatch, el antiguo imperio desertico de los turbantes y los camellos, se preparan para verse las caras en el …
Llega la entrega n.º 21 de esta genial e hilarante serie de fantasía.
La isla perdida de Leshp ha emergido inopinadamente de entre las aguas. Aparte de ser un reto arqueológico, este nuevo territorio ocupa una posición estrategica inmejorable en caso de guerra. Y por la curiosa lógica que suele prevalecer en estos casos, todos toman rápido las armas para reclamar su posesión. Ankh-Morpork, la mayor ciudad-estado del Mundodisco, y Klatch, el antiguo imperio desertico de los turbantes y los camellos, se preparan para verse las caras en el campo de batalla.
Mientras se forman los regimientos, la Guardia de la Ciudad de AnkhMorpork se enfrenta a soflamas incendiarias, turbas callejeras, cierta aversión a los restaurantes exóticos y, por si fuera poco, al asesinato del embajador de Klatch, en cuya investigación empieza a cobrar sentido la Teoría del Segundo Arquero. El comandante Sam Vimes y su cada vez más variopinta tropa deberán salvaguardar la paz en la ciudad, tomada por una clase militar ansiosa de pelea, e intentar impedir el único crimen que increíblemente no es ilegal: la guerra.
En esta entrega del Mundodisco se reúnen el genero policíaco, los libros de aventuras y la novela belica mezcla
The book, as I find with all installments of the City Watch series, is exploding with flavor and insightful comedy, but I can't shake off the bad taste the rushed pace left in my mouth.
It would have been even better if only the narrative took its time to develop certain aspects that were instead left in the dust cloud behind Vimes' chase.